En una medida sorprendente para el panorama deportivo, la Major League Baseball (MLB) ha impuesto restricciones significativas sobre el uso de inteligencia artificial por parte de los equipos. A través de un memorando oficial emitido por la oficina del comisionado el 11 de junio de 2026, la liga ha prohibido a los equipos emplear aplicaciones basadas en IA para guiar o influir en decisiones cruciales durante los partidos, incluyendo sustituciones estratégicas, planificación de lanzamientos y otras elecciones tácticas. Esta decisión marca un punto de inflexión en la intersección del deporte profesional y la tecnología avanzada, planteando interrogantes sobre el futuro de la toma de decisiones basada en datos en el béisbol. La medida busca, presumiblemente, preservar la integridad competitiva y mantener una apariencia más tradicional del juego, limitando la dependencia excesiva a los algoritmos que podrían impactar las habilidades humanas y el instinto de los entrenadores. El cambio, anunciado recientemente, llega justo a mediados de la temporada y representa un ajuste radical en el enfoque de la MLB hacia el uso emergente de herramientas impulsadas por IA.