El 2 de agosto de 2026 marca un hito crucial en la regulación de la inteligencia artificial en Europa. Con la entrada en vigor del Artículo 50 del AI Act, las empresas se enfrentan a una nueva obligación: etiquetar el contenido generado por IA que busque imitar la apariencia de ser real o auténtico. Esta medida, impulsada por la necesidad de transparencia y para evitar potenciales engaños a los usuarios, impacta directamente en sistemas de IA que producen imágenes, audio, texto o vídeo. La normativa busca establecer una clara distinción entre contenido creado por humanos y contenido generado artificialmente, promoviendo así un entorno digital más responsable y confiable. El artículo original, publicado por Natalia Polo en Wwwhatsnew.com, destaca la importancia creciente de esta legislación para el sector tecnológico europeo.