Samsung aligera su plegable: 270 componentes a revisión para quitar 52 gramos

Recordamos con nitidez el Mobile World Congress de 2019, el punto de inflexión donde los smartphones plegables emergieron en el mercado comercial. Aquel año estuvo marcado por las presentaciones de gala, con modelos como el Samsung Galaxy Fold y el Huawei Mate X exhibidos tras vitrinas de cristal. Siete años después, diversas generaciones y una notable evolución han consolidado este formato, que ha pasado de ser una rareza a una opción deseable.

La transformación más significativa radica en su integración: los plegables han evolucionado de dispositivos voluminosos a teléfonos que apenas revelan su naturaleza flexible, manteniendo un grosor y dimensiones comparables a los modelos tradicionales. Un logro de ingeniería impresionante. Los primeros Galaxy Fold apostaban principalmente por la novedad de ampliar la pantalla con un simple gesto; ahora, los modelos más recientes, como el Galaxy Z Fold8 y el Z Fold8 Ultra, dan por sentado esa capacidad, centrándose en potencia, comodidad y una nueva experiencia de trabajo. Para lograr esta evolución, Samsung ha conseguido reducir el peso en un notable 61 gramos respecto al primer modelo, un logro que trasciende una simple reducción de material.

El desafío de crear un plegable más ligero que un smartphone convencional impulsó el desarrollo del Galaxy Z Fold7. Considerando el peso del Samsung Galaxy S25 Ultra (218 gramos), el Z Fold8 Ultra (modelo estrella de 2025) se situó en los 215 gramos. Samsung buscaba la ligereza extrema, redefiniendo la composición interna, los materiales y el ensamblaje para mantener el rendimiento sin comprometer la experiencia. El resultado es el Galaxy Z Fold8, con un peso de 201 gramos, según Samsung, el plegable más ligero de su clase.

Para alcanzar esta meta, los ingenieros de Samsung sometieron a revisión 270 componentes, buscando reducciones incluso en cantidades tan pequeñas como 0,001 gramos. Se rediseñó la placa base para eliminar circuitos innecesarios, se optimizaron los componentes auxiliares, se revisó el sistema de antenas y se incorporó una película de aleación de titanio al soporte de la pantalla flexible. La acumulación de estas minuciosas decisiones de ingeniería se tradujo en una reducción significativa de peso, pasando de los 253 gramos del Galaxy Z Fold5 a los 201 gramos del Z Fold8. Es importante destacar que el diseño del dispositivo también contribuye a esta ligereza.

Como muchos usuarios han expresado, el Galaxy Z Fold8 más ancho representa el tipo de plegable compacto que se ha estado esperando. Sin embargo, esta obsesión por la perfección y la optimización de cada componente tiene un impacto directo en el precio, situando a los Fold en la gama premium.

Deja un comentario